Proteger la madera de hongos y bichos
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No toda la madera necesita tratamiento. Un mueble de interior, seco y ventilado, casi nunca. Pero si va afuera, toca el piso o vive en clima húmedo, la historia cambia y más vale saber contra qué te estás defendiendo.
Quién se come tu madera
- Hongos de pudrición: necesitan humedad arriba del 20 % constante. Deshacen la madera hasta dejarla quebradiza. Son el enemigo número uno.
- Hongos de azulado: manchan pero casi no debilitan. Feos, no graves.
- Insectos de ciclo larvario —los que dejan agujeritos y polvo fino—: atacan sobre todo la albura, porque ahí está el almidón del que comen.
- Termitas: van por dentro y no se ven hasta que la pieza cede. En zonas con termita, la madera nunca debe tocar el suelo.
Cuándo sí tratarla
| Dónde va la pieza | ¿Tratamiento? |
|---|---|
| Mueble de interior, seco | No hace falta |
| Interior con humedad: baño, cocina | Protector de superficie |
| Exterior sin contacto con el suelo | Protector en profundidad + acabado |
| Exterior en contacto con el suelo | Madera tratada industrialmente, no la trates tú |
Esa última fila va en serio. Para postes, durmientes y todo lo enterrado se usa madera tratada a presión en autoclave, que es un proceso industrial con producto forzado hasta el interior. Lo que pintes con brocha se queda en los primeros milímetros y no te va a salvar.
Lo que puedes hacer en el taller
- Brocha o rodillo: penetra poco. Sirve para mantenimiento y para piezas de interior. Da varias manos y insiste en testas y uniones.
- Inmersión: sumergir la pieza minutos u horas. Penetra más que la brocha y es lo mejor que puedes lograr sin equipo.
- Elige duramen para lo que va afuera. La albura se pudre y se apolilla mucho más rápido, por más producto que le pongas.
Trata siempre después de secar y antes de armar. Una vez ensamblado, las uniones son justo donde entra el agua y ya no puedes llegar ahí.
Detalles de diseño que valen más que el producto
- 1Que nada quede horizontal donde se pueda juntar agua. Dale caída, aunque sea de 5°.
- 2Separa la madera del piso con herrajes metálicos. El contacto directo con concreto o tierra es sentencia.
- 3Deja que las uniones ventilen. Dos piezas apretadas atrapan humedad justo en el punto que no puedes revisar.
- 4Redondea los cantos. El acabado se adelgaza en las esquinas vivas y por ahí empieza a fallar.